Opiniones sobran, resultados mandan: el golpe de autoridad de Luis Díaz

Hoy muchos colombianos celebran el título de Luis Fernando Díaz Marulanda, “Lucho”, en el Bayern Múnich. Sí, ese Bayern que tiene por costumbre, comprar lo mejor del mundo… pero que esta vez no solo compró, sino que acertó con el guajiro. Algunos lo aplauden porque siempre creyeron en él; otros, porque ahora sí les tocó reconocer que tomó una decisión y le salió bien.

Cuando decidió salir del Liverpool FC, no faltaron las críticas. Como casi siempre, parte de nuestra prensa colombiana mostró su “buen ojo”. El señor Diego Rueda, desde “El VAR Caracol” (o como se llame), dijo con toda tranquilidad: “Yo no pagaría 75 millones de euros por Luis Díaz”. Seguramente hablaba desde su lógica de periodista, no de quien pone la plata. Después, mejor guardar silencio. La realidad a veces incomoda.

El señor César Augusto Londoño tampoco se quedó atrás. Comparó a Lucho con Adolfo Valencia, el “Tren”, porque aquel sí era goleador… y Díaz no. Se le pasó un detalle: no juegan en la misma posición. Valencia un nueve puro, debía hacer goles, Diaz, extremo por izquierda, asiste y si puede marca. Pero bueno, eso ya es entrar en detalles.

Y como ellos, hay varios. Muy buenos para valorar lo de afuera y mirar por encima lo propio. Bastaría con que se detuvieran a analizar los números de Lucho en la temporada de la Bundesliga —que todavía no termina—: 15 goles y 13 asistencias en 28 partidos. Participación directa en 28 goles, prácticamente uno por partido. Pero claro, eso exige mirar con calma… y no siempre es lo más fácil cuando ya se opinó primero. Bueno hay hacer a una alusión a un comentarista que no es de mis afectos, Carlos Antonio Velez, pero en relación con el tema, sus referencias a Lucho han sido positivos.

Mientras tanto, en el otro lado, están los que ahora se arrepienten. El Liverpool FC, por ejemplo, ha gastado en reemplazos que no marcan diferencia. Hoy pelea por meterse en Champions; con Díaz, fue campeón y protagonista en Europa. Así es el fútbol.

A pesar de todo, Lucho no solo ganó otro título. También se ganó el respeto del grupo, del mismo Harry Kane —que sí es goleador y no necesita títulos inventados— y de la hinchada. Y, de paso, dejó callados a varios “expertos”.

Pensando en el Mundial, si Colombia logra tener un buen acompañamiento arriba y un James Rodríguez en buen nivel, Lucho puede hacer algo importante. Nadie garantiza nada, pero al menos ojalá no empiecen otra vez a meter ruido desde afuera.

Por ahora, el momento de Lucho es claro. Vienen las semifinales de Champions y ahí se verá hasta dónde llega. Lo cierto es que el Bayern Múnich sigue siendo de los equipos más fuertes del mundo. Aunque para algunos, eso siga siendo un detalle menor.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Merckx y Pogačar: distintas épocas, misma ambición